Saltar al contenido

Macanudo

marzo 11, 2010

Lo descubrí por casualidad … por el Facebook de una amiga de un amigo (sí, la vena curiosa otra vez…). Y ahora espero ver todas las mañanas la línea que se publica en La Nación … para que me arranque una sonrisa.

Incluyo unos extracto de una entrevista que le hicieron en El País … para saber un poquillo de él:

Liniers nació en 1973 en Buenos Aires, hijo de una familia acomodada -padre abogado, madre multivocacional, dos hermanos menores- y, aunque ahora es un fenómeno de ventas con libros, traducciones, ediciones en España y un ejército de fans, hasta mediados de los noventa fue un joven adulto con vocación extraviada para quien ser historietista no era una opción.

Llegó a los 18 años sin saber qué haría para ganarse el pan. Estudió abogacía -siete meses-, publicidad -tres años-, fue mesero (por un día), cadete (por un mes) y repartidor de pantuflas (por dos años).

Mientras repartía pantuflas, dibujaba. Hacía ilustraciones de folletos de turismo, de etiquetas de dulce de leche. Un día de 1997 le mostró, al editor de No, el suplemento de música del periódico gina/12, una tira llamada ‘Bonjour’, algo así como el Mister Hyde del señor Liniers: chistes sobre muchachas que esnifaban jabón en polvo y papis que les regalaban a sus hijos perritos muertos para jugar.

Liniers había cruzado con Maitena un par de mails de simpatía mutua: me gustan tus pingüinos, dijo ella; te admiro desde siempre, dijo él. Maitena era un panzer del humor y Liniers un chico que dibujaba cosas muy bizarras en un suplemento de rock.

-Un día le pregunté a Maitena si me podía dar el nombre de alguien en La Nación para mostrarle mis dibujos. Y me dijo: “No, te voy a llevar yo”. Me acompañó, me presentó a los jefes. Yo llevé unos cuantos chistes, para mostrar, y en el diario los miraban, y me decían: “Mucho no se entiende, ¿no?”.

La tira, que ya se llamaba ‘Macanudo’ (una expresión argentina que significa “todo bien”), contradecía la regla básica de las tiras diarias: no tenía un protagonista sino varios -casi todos de única aparición- y muchos eran humanos, pero había también gatos, pingüinos, perros, sapos, osos de peluche.

Sea como fuere, ‘Macanudo’ empezó a publicarse en La Nación en 2002.

Supongo que los días que no sepa qué escribir recurriré a las tiras que más gracia me hacen.


Advertisement
Sin comentarios aún

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.